El FC Barcelona se encuentra a las puertas de asegurar su segundo título consecutivo de LaLiga, en un escenario que podría ser histórico. Con una ventaja de once puntos sobre el Real Madrid y faltando apenas cuatro jornadas para el cierre de la temporada, el conjunto dirigido por Hansi Flick tiene la oportunidad de coronarse en el próximo Clásico, un hecho sin precedentes en la historia de esta rivalidad.

Para los azulgranas, las matemáticas son claras: un empate o una victoria este domingo en el Camp Nou sentenciará matemáticamente el campeonato. Incluso ante una eventual derrota en casa, el equipo culé mantendría una cómoda distancia de ocho unidades, con solo nueve puntos restantes por disputarse, lo que deja al título prácticamente en manos de la escuadra catalana.

El calendario y la regularidad de ambos equipos han permitido que el destino de LaLiga se defina en un enfrentamiento directo. Para el Barcelona, el encuentro representa la posibilidad de celebrar una gran fiesta ante su afición; mientras tanto, para el Real Madrid, el duelo se convierte en una misión de honor para evitar un desenlace humillante en la casa de su acérrimo rival.

La única alternativa para los merengues es sumar los tres puntos como visitantes para postergar la coronación del Barça. De lo contrario, los de Hansi Flick ratificarán su dominio en el fútbol español, logrando un bicampeonato histórico que subrayaría la crisis de resultados del conjunto madrileño en la presente campaña liguera.

Fuente: ESPN