Este miércoles, la ciudad de León vivió una jornada cargada de memoria, historia y compromiso revolucionario. Se conmemoró el 66 aniversario de la masacre estudiantil del 23 de julio de 1959, un hecho que marcó profundamente la lucha del pueblo nicaragüense.

Desde tempranas horas, la militancia y la comunidad estudiantil se unieron en un recorrido de antorchas, recordando la luz que encendieron los jóvenes mártires que entregaron su vida por la libertad.

Posteriormente, se realizó colocación de ofrenda floral y guardia de honor en el sitio donde, hace 66 años, estudiantes fueron abatidos por la Guardia Somocista durante una protesta.

El 23 de julio de 1959 no se olvida. Es una fecha grabada en la conciencia del pueblo nicaragüense, que cada año rinde homenaje a la valentía y entrega de sus estudiantes.