Científicos de Rusia anunciaron que la misión Venera-D tendrá como objetivo principal la búsqueda de biomarcadores de vida primitiva en la atmósfera y la superficie de Venus. El director científico del Instituto de Investigación Espacial de Rusia, Lev Zeleny, explicó que esta iniciativa forma parte de los esfuerzos para profundizar el estudio del planeta y sus posibles condiciones habitables.

Para llevar a cabo la investigación, los especialistas utilizarán globos científicos que se desplazarán a una altitud aproximada de 50 kilómetros sobre la superficie. Estos dispositivos permitirán analizar la composición de las nubes y detectar posibles señales vinculadas a procesos biológicos. Según Zeleny, investigaciones previas identificaron una línea de absorción en la atmósfera que podría estar relacionada con actividad microbiana, lo que refuerza el interés científico en esta misión.

Los investigadores también continuarán el análisis de la superficie venusina, a pesar de las condiciones extremas del planeta. El científico recordó que imágenes captadas por misiones soviéticas mostraron cambios en ciertas estructuras, lo que ha generado interrogantes entre los expertos. En este sentido, señaló que “si este movimiento se debe a rocas o piedras comunes, sería difícil explicarlo”, lo que abre nuevas líneas de investigación.

Zeleny destacó que la comunidad científica considera viable la posibilidad de formas de vida diferentes a las conocidas en la Tierra. “La vida se autoorganiza; puede ocurrir a diferentes temperaturas y en diferentes condiciones”, afirmó el experto. La misión forma parte del programa de exploración espacial ruso y contempla diversas etapas de investigación antes de su llegada definitiva a Venus.

Fuente: Prensa Latina