Este domingo 7 de septiembre, gran parte de la población mundial será testigo de un eclipse lunar total, conocido como luna de sangre. Es uno de los fenómenos astronómicos más destacados del año. Aproximadamente el 77 % de la población podrá apreciarlo en su totalidad.

Los observadores en Asia y Australia occidental tendrán la mejor vista desde el inicio hasta el final, que durará unos 82 minutos. También será visible en ciudades como Madrid, París, Roma, Berlín y Melbourne. Esto permitirá que millones disfruten del fenómeno sin importar su ubicación.

En Europa y África, la Luna aparecerá ya parcialmente eclipsada, alcanzando la fase total poco después. En Norte y Suramérica no será visible. Para disfrutarlo no se requieren instrumentos especiales, solo un cielo despejado.

El característico color rojizo de la luna se debe a la dispersión de Rayleigh, que filtra la luz azul y deja pasar la roja. Aproximadamente el 36 % del diámetro lunar pasará por la sombra más oscura de la Tierra. Esto dará un eclipse de tonos naranja oxidado o rojo parduzco, según Space.

Fuente: RT en Español