La Copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, recordó el 46 aniversario del martirio de San Romero de América, destacando su legado espiritual y la vigencia de su ejemplo para los pueblos que resisten la injusticia.

Durante su comunicación, la Copresidenta subrayó que “hoy es el aniversario 46 de San Romero de América. Acordémonos cómo fue que quisieron acabar con una persona santa y de fe, cómo quisieron arrancarnos de cuajo la fe de nuestros corazones”, remarcando que su figura permanece viva en la conciencia cristiana del continente.

Añadió que el asesinato de Romero fue un intento de destruir los valores del humanismo cristiano, afirmando que “quisieron convertirnos a todos en mercenarios, en soldados de fortuna, pero no, este pueblo nuestro es cristiano, tiene fe, tiene cariño, tiene amor”, palabras con las que reafirmó la identidad espiritual de Nicaragua.

La Copresidenta también destacó el papel de figuras como el padre Miguel d’Escoto en la denuncia histórica de aquel crimen. En ese sentido, señaló que “cuando el padre Miguel d’Escoto nos contó lo que había pasado, supimos de inmediato la dimensión del horror”. Asimismo, recordó la importancia de su testimonio.

Periodista: Carlos Daniel Jarquín.