Mil 200 personas fueron beneficiadas con el régimen de convivencia familiar, una medida legal que les brinda la oportunidad de reencontrarse con sus familias y retomar sus vidas en sociedad, tras cumplir condena en los distintos centros penitenciarios del país.

Este beneficio, otorgado por el Ministerio del Interior, promueve la unidad familiar y los valores de reconciliación, en el marco del mes de la paz y la conmemoración de la Cuaresma, un tiempo que invita a la reflexión y al cambio personal.

“La Semana Santa nos recuerda la entrega de Cristo Jesús, su sacrificio y su resurrección, que es también la confirmación de nuestra fe y la oportunidad de construir una nueva vida”, expresó María Amelia Coronel Kinloch, ministra del Interior, quien además destacó que la paz es un pilar fundamental para el desarrollo del país.

Una nueva oportunidad de reintegración social que fortalece la unidad familiar y promueve la paz en Nicaragua

Asimismo, la funcionaria subrayó que este acto representa una oportunidad invaluable para quienes reciben el beneficio, ya que significa el regreso al hogar, la posibilidad de corregir errores y asumir con responsabilidad una nueva etapa de vida.

En ese sentido, hizo énfasis en que la libertad no solo es un derecho, sino también un compromiso con la familia y la sociedad, motivando a los beneficiados a optar por el camino del bien.

Por otra parte, se destacó que dentro del sistema penitenciario, las personas privadas de libertad tienen acceso a programas de educación, formación técnica y actividades recreativas, que contribuyen a su desarrollo integral. De esta manera, el régimen de convivencia familiar se consolida como una herramienta clave para fomentar la reinserción social y fortalecer los lazos familiares en Nicaragua.