Los proyectos de energía fotovoltaica, eólica, biomasa y geotermia están promoviendo el desarrollo socioeconómico de nuestro país, ya que, además de proteger el medioambiente, el excedente se exporta a países de la región.

José Figueroa, vicepresidente de la Comisión de Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, afirmó que en 2007, en Nicaragua, el 75 % de la generación energética era de combustible fósil y el restante, de fuentes renovables. Ahora, en cambio, casi el 80 % procede de la energía limpia.

Agregó que estos proyectos de energía verde evitan la contaminación de la atmósfera y promueven el desarrollo económico en las comunidades, ya que generan fuentes de empleo y mejoran la calidad de los servicios básicos.

Periodista: Tania Sirias