El Copresidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, conmemoró el 71 aniversario del natalicio del comandante Hugo Rafael Chávez Frías, a quien calificó como un “santo” y un “héroe que nunca muere”, comparando la figura de Chávez con Jesucristo por su firmeza, ternura y un corazón tan grande y bueno.

“Y conociendo al comandante Hugo Chávez, desde el primer momento sentí en él firmeza, ternura, y un corazón tan grande, tan bueno como el de nuestro señor Jesucristo, y quién diría que en este día nació un santo en Venezuela”, expresó el copresidente, destacando su percepción sobre el comportamiento y legado vivo del líder venezolano.

Ortega recordó los orígenes humildes de Chávez en Sabaneta, subrayó que Chávez no solo trabajó por el bienestar de su propio pueblo, sino que llevó beneficios a muchas naciones, incluida Nicaragua, con una visión de unidad y ayuda mutua. Mencionó la construcción de cinco millones de viviendas en Venezuela bajo su liderazgo, que ahora continúa el presidente Nicolás Maduro.

El copresidente felicitó al pueblo venezolano, particularmente a la juventud, por las victorias alcanzadas en las votaciones recientes, donde participaron masivamente, expresando su voluntad por más escuelas, hospitales, formación universitaria y más trabajo. Enfatizó que esta fue una “victoria extraordinaria“, donde el chavismo ganó 285 de las 330 alcaldías, reduciendo significativamente la presencia de la oposición.

“En esta noche nuestro saludo, nuestro abrazo a esa juventud que participó y ganó las elecciones, igualmente la cantidad, de 330 de alcaldías se ganaron 285 y en todo eso, en todas estas batallas que han venido librando, las conspiraciones, los intentos de invadir Venezuela, en estas batallas que han librado, ahora con las elecciones juveniles y las alcaldías, la victoria ha sido posible porque la santidad del comandante Hugo Chávez ha estado acompañando todas estas batallas, no los deja solos”, expresó.

Además, Ortega, expresó una crítica al imperialismo y al resurgimiento del fascismo y racismo en el mundo, denunció la forma en que las potencias se han adueñado de territorios que no les pertenecen, como Estados Unidos con las tierras indígenas, calificándolos de “ladrones“, los mismos que hoy se ensañan con persecución y encarcelamiento de migrantes latinoamericanos, incluso a madres separadas de sus hijos, comportamiento que calificó de fascista.

“Sí un latinoamericano, si un nicaragüense, si un venezolano quiere ir allá, a los Estados Unidos para buscar trabajo y mejores condiciones de vida, (…) los expulsan, los meten presos, a las madres las meten las cárceles simplemente porque no son chelitas, simplemente porque no nacieron en Estados Unidos, no salieron chelitas, porque hay casos también de ciudadanos norteamericanos que nacieron en Estados Unidos y porque tienen la piel un poquito morenita, un poquito negrita, ya no son norteamericanos, ¿por qué?, porque lo que está pasando en el mundo en estos momentos, la mayor amenaza que tiene el mundo es el fascismo, el racismo que está retomando fuerza”, aseguró el copresidente.

También reiteró su condena al genocidio en Palestina, acusando a los gobernantes de Israel, en complicidad con Estados Unidos y Europa, de querer tomarse toda esa región por las riquezas y desaparecer al pueblo de Palestina, sin embargo, expresó su certeza de que los pueblos oprimidos, a pesar de las circunstancias, al final han logrado romper las cadenas y liberarse de los opresores.

El copresidente denunció la intención de Estados Unidos de querer robarse el petróleo de Venezuela, al conspirar con Guyana para apropiarse del territorio Esequibo, expresó su confianza en que la batalla será ganada por Venezuela, una victoria que atribuyó a la sabiduría, paciencia y fe de Maduro y su pueblo.

Periodista: Héctor Calero