Durante el acto de conmemoración del 45 aniversario de la fundación de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, el copresidente Daniel Ortega pronunció un discurso que combinó la historia de la resistencia nicaragüense con un llamado contundente a la paz y la unidad en Centroamérica.

Ortega afirmó que la paz es un elemento fundamental para Nicaragua y toda Centroamérica; recordó la lucha histórica del pueblo nicaragüense contra las invasiones extranjeras, desde el filibustero William Walker entre 1855 y 1856 hasta la Guerra de la Contrarrevolución, dejando la guerra de liberación y la guerra contrarrevolucionaria al menos cien mil muertos; recordó el apoyo, financiamiento y dirección de Estados Unidos para financiar esas guerras.

El co-presidente hizo un llamado a la unidad centroamericana, recordando cómo en el pasado la amenaza de un invasor unió a los pueblos de la región; cuando existió la unidad para derrotar a Walker, porque los pueblos centroamericanos se dieron cuenta que, si los norteamericanos con sus filibusteros se tomaran Nicaragua, después se encargarían de invadir Honduras, El Salvador, Guatemala y hasta México; este último país perdió parte de su territorio en ese afán imperialista de Estados Unidos.

En ese sentido, enfatizó que, para tener paz, es necesario defender la soberanía de cada nación, ya que esto garantizará el progreso y el bienestar para todos.

“Si defendemos la soberanía todos nosotros los centroamericanos vamos a tener paz y, habiendo paz, habrá progreso; habrá bienestar para todos”, aseguró Ortega, dirigiéndose a los comandantes de Marina de toda Centroamérica invitados y condecorados en la actividad de celebración.

Raíces y legado de la Fuerza Naval

Ortega también realizó un recorrido por la historia de la Fuerza Naval, desde sus humildes orígenes en 1979, con “lanchas de pescadores”, hasta su fundación formal en 1980. Además, mencionó la autonomía de las regiones del Caribe, la cual surgió con la Revolución Sandinista, y recordó las batallas históricas por la defensa de los derechos territoriales del país.

Hizo hincapié en los fallos de la Corte Internacional de Justicia a favor de Nicaragua en los casos contra Estados Unidos y Colombia. Respecto a este último, aseguró que en su momento sostuvo conversaciones con el presidente Petro para finalmente ponerse de acuerdo con la delimitación según la sentencia de la Corte; no obstante, considerando los problemas que enfrenta ese país, aún se espera que se concrete este acto.

El copresidente lamentó que en el mundo no hay paz, asegurando que nunca se había escuchado de tantas guerras de forma simultánea, lo que empeora porque la Organización de Naciones Unidas no puede actuar frente a las guerras, porque estas son dirigidas por los países poderosos.

En contraste, subrayó la capacidad de los pueblos, como el nicaragüense, para resistir y defender su dignidad y su soberanía, dejando un mensaje de unidad y fortaleza para los pueblos centroamericanos al decir que: “Somos un solo pueblo, un solo ejército, unidad y garantía de la victoria“.

Periodista: Héctor Calero