En una fecha en que se conmemora el 110 aniversario del paso a otro plano de vida del Poeta Universal Rubén Darío y el centenario del natalicio del Cardenal Miguel Obando, los Copresidentes de la República, Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, hicieron entrega de la primera Medalla de la Reconciliación y la Paz Cardenal Miguel Obando y Bravo al exvicepresidente de la república Jaime Morales Carazo y su esposa, Amparo Vázquez.

En la fecha en que también se conmemora el legado del General Santos López, Nicaragua reafirmó su vocación de paz. Los Copresidentes de la República emitieron el Decreto mediante el cual se otorgó a don Jaime Morales Carazo, exvicepresidente de la república, la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío y la Medalla de la Reconciliación y la Paz Cardenal Miguel Obando y Bravo.

Incansable labor del cardenal Miguel

Por consiguiente, en su discurso, el copresidente Ortega realizó una retrospectiva histórica sobre la importancia de la mediación en Nicaragua, recordó la labor incansable del cardenal Miguel Obando desde 1974, cuando intervino en la toma de la casa de José María Castillo, luego durante la toma del Palacio Nacional en la Operación Chanchera y posteriormente durante la cruenta guerra de los años 80.

“El Cardenal siempre estaba dispuesto… él ya había sido mediador cuando se necesitaba persuadir de que no había más alternativa que negociar. Hoy, en el mes de Darío y del Cardenal, otorgamos esta orden a un nicaragüense que ha sido promotor de la paz en todos los campos“, comentó el comandatario.

Además, destacó la figura de Jaime Morales Carazo como una pieza determinante en el fin del conflicto armado; a pesar de encontrarse en las filas de la contrarrevolución en aquel entonces, su mejor preparación como economista, empresario, escritor y un gran personaje le permitieron liderar la comisión negociadora que llevó a los acuerdos de paz, evitando que la cifra de 50 mil muertos dejados por la guerra de los 80 siguiera creciendo.

La medalla Cardenal Miguel Obando también fue entregada a doña Amparo Vázquez de Morales, reconocida por su fuerza espiritual y por ser pilar de apoyo en la cultura de reconciliación que hoy caracteriza al Estado nicaragüense.

“El arma más poderosa es la paz”

Ortega enfatizó que “las guerras solo destrozan a los pueblos”, recordando que el país se encontraba en estabilidad y ascenso económico a través de una estrategia de unidad entre empresarios, trabajadores y el gobierno, pero esa estabilidad se alteró cuando intentaron derrocar al gobierno.

Asimismo, destacó los horrores que se vivió en el país por actos terroristas, mientras la policía estaba acuartelada, “gracias a Dios hemos tenido paz, hubo un intento de alterarla en el 2018 con actos terroristas que el pueblo venció para retomar el camino del crecimiento, el arma más poderosa para derrotar la pobreza es la paz“, aseguró.

El comandatario reafirmó que el anhelo del Gobierno Sandinista es garantizar una paz con justicia social y dignidad, enfatizando que la reconciliación no es un concepto abstracto, sino la subordinación de todas las acciones estatales hacia la alegría y el bienestar de las familias nicaragüenses.

Para concluir, también garantizó el desarrollo de la patria a través de la paz, con un modelo de entendimiento, honrando a quienes, como don Jaime Morales, supieron cambiar las armas por el diálogo para juntos, todos los nicaragüenses, heredar una patria segura, con desarrollo y paz a las nuevas generaciones.

Periodista: Héctor Calero