Nicaragua continúa fortaleciendo su estrategia nacional contra la malaria mediante la intensificación del Modelo de Salud Familiar y Comunitario. Esta labor integral combina el despliegue de brigadas antiepidémicas con diagnósticos rápidos en las localidades de mayor vulnerabilidad, logrando una impresionante reducción del 75% en los casos registrados en el país desde el año 2023.

Para blindar las fronteras, las autoridades ratificaron un Acuerdo Binacional con Costa Rica enfocado en robustecer la vigilancia epidemiológica en la zona limítrofe. Ambas naciones ejecutarán de manera simultánea intensas jornadas de prevención y control en todo el corredor fronterizo, facilitando además el intercambio inmediato de datos clínicos para frenar a tiempo cualquier brote en ambos territorios.

Por otro lado, el éxito de este plan descansa sobre una sólida red de más de 9,000 colaboradores voluntarios desplegados en zonas clave como la Costa Caribe Norte y Sur, Las Minas, Zelaya Central y Río San Juan; los brigadistas comunitarios se encargan de tomar muestras de sangre con la técnica de gota gruesa, lo que permite una detección temprana del parásito y frena la cadena de transmisión local.

En conclusión, tal esfuerzo coordinado entre el Ministerio de Salud, los brigadistas y la comunidad organizada ha recibido el reconocimiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Con estas acciones permanentes y la alianza con el vecino país del sur, Nicaragua avanza con paso firme hacia la erradicación definitiva de esta enfermedad en todo el territorio nacional.