El 1 de marzo de 2026, el Gobierno de Nicaragua expresó su preocupación por los recientes acontecimientos en la República Islámica de Irán y otras zonas del Oriente Medio, y reiteró su rechazo a los conflictos armados. En este contexto, Nicaragua afirmó que clama por la paz en Irán, destacando la importancia de fortalecer el entendimiento, la unidad y la convivencia pacífica entre los pueblos.

Nicaragua señaló la necesidad de impulsar procesos de diálogo y negociaciones constructivas que contribuyan a reducir las tensiones y permitan avanzar hacia una solución pacífica.

También advirtió que estas situaciones afectan directamente a las familias y comunidades, al provocar dolor e incertidumbre, por lo que consideró fundamental promover acciones que favorezcan la estabilidad y el respeto entre las naciones.

De igual manera, Nicaragua expresó su solidaridad y condolencias al pueblo iraní ante las pérdidas humanas, y reafirmó su respaldo a las iniciativas orientadas a fortalecer la convivencia pacífica. El pronunciamiento se dio a conocer como parte de la postura del país frente a la situación internacional actual.