Jóvenes del Centro de Desarrollo Juvenil de la Policía Nacional participaron en una charla de memoria histórica sobre la toma del Palacio Nacional, ocurrida el 22 de agosto de 1978. Durante aquella jornada, un comando del Frente Sandinista de Liberación Nacional ocupó el edificio mientras sesionaba el Congreso Nacional.

La acción se convirtió en uno de los episodios relevantes de la lucha contra la dictadura somocista. El Instituto de las Culturas de Pueblos y Juventudes organizó la actividad. Su propósito fue acercar a las nuevas generaciones a los acontecimientos que antecedieron al triunfo de la Revolución Sandinista. También buscó explicar el significado de aquella operación dentro del contexto político y social de la época.

Jimmy Alvarado Moreno, del Instituto de las Culturas de Pueblos y Juventudes, destacó uno de los elementos que distingue este episodio. La toma ocurrió mientras el Congreso funcionaba a pleno, con senadores y diputados reunidos.

“La acción, conocida popularmente como Operación Chanchera, la ejecutó un grupo de combatientes sandinistas dirigido por Edén Pastora. El grupo ocupó el Palacio Nacional para exigir la liberación de presos políticos y divulgar pronunciamientos del FSLN. Alvarado señaló que fue un hecho sin precedentes, porque ningún movimiento guerrillero de aquella época había desarrollado una acción de esta naturaleza”.

A 48 años de aquel acontecimiento, el encuentro puso énfasis en el papel de los jóvenes en la preservación de la memoria histórica. La actividad permitió analizar los hechos desde el relato histórico y las circunstancias que rodearon aquel momento.

También se destacó el legado que estos acontecimientos dejaron en la sociedad nicaragüense. De esta manera, el espacio buscó promover entre las nuevas generaciones el conocimiento sobre episodios que marcaron la historia contemporánea del país.

Periodista: Zorgy Gutiérrez