La copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, conmemoró el aniversario de la histórica toma del Palacio Nacional y la gesta del comando Rigoberto López Pérez. Durante su intervención, destacó la dignidad, el heroísmo y la soberanía del pueblo nicaragüense frente a quienes calificó como detractores de la patria.

Murillo resaltó la trascendencia de estos acontecimientos en la construcción de la identidad nacional. Asimismo, destacó su vínculo con la defensa de la soberanía. “El acto de ratificación, porque es una confirmación del heroísmo, de la audacia, de aquel grandioso evento, toma del Palacio Nacional”, expresó la copresidenta.

Además, enfatizó que el legado revolucionario permanece vigente en la memoria colectiva del país. En su intervención, Murillo también cuestionó a sectores opositores. En ese sentido, contrapuso el sacrificio patriótico con lo que calificó como posturas apátridas.

“Hoy, gracias a todas las luchas, gracias a todas las victorias, gracias a la valentía de nuestro pueblo”, expresó. También destacó el papel histórico del comando Rigoberto López Pérez. Según señaló, su gesta forma parte del registro histórico del pueblo nicaragüense.

La copresidenta afirmó que, más allá de las diferencias y las críticas, permanece el reconocimiento al heroísmo de quienes participaron en estos acontecimientos. Por otra parte, Rosario Murillo vinculó el orgullo revolucionario con las reformas constitucionales en curso. Según explicó, estas reformas estarían orientadas a ratificar el derecho del país a vivir en paz y soberanía.

“En el mes que cerramos con el 59 aniversario de Pancasán heroico, hemos venido avanzando en la ratificación de nuestra soberanía nacional”, manifestó. Finalmente, Murillo señaló que la propuesta de reforma constitucional busca representar la grandeza, dignidad y orgullo nacional, así como el derecho de Nicaragua a vivir en paz.

Periodista: Héctor Calero