Copresidenta rechaza intervencionismo extranjero durante Fiestas Patrias
La Copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, enmarcó la coyuntura política y la soberanía del país frente a las influencias externas, invocando la lucha antimperialista e histórica de la nación. Durante su alocución, la dignataria enfatizó la resiliencia del pueblo nicaragüense ante las pretensiones de potencias extranjeras.

De este modo, la copresidenta de Nicaragua exaltó la fuerza espiritual e histórica de la nación, afirmando que “somos la patria grande de Nicaragua, de Diriangén, de Adiact, de los indios flecheros, de Andrés, de José Dolores, de San Jacinto, de Zeledón, de Sandino, de Carlos, de Tomás, del vigor y la gloria de haber expulsado a los filibusteros, a los invasores en todo tiempo”.
- Te podría interesar: Asamblea Nacional aprueba a nuevas autoridades de la Corte Suprema
Asimismo, en sus declaraciones, advirtió sobre la vigencia de dichas amenazas al señalar a “los invasores que a estas alturas todavía se ven o se creen dueños de nuestro continente y de nuestro cielo que solo sabe de patria bendita y libre“.
Reflexión poético-política y convicción de paz
Por consiguiente, Murillo vinculó los versos del bardo universal con la situación geopolítica actual, citó pasajes de Rubén Darío para ilustrar el panorama global, señalando que “un gran vuelo de cuervos mancha el azul celeste, un soplo milenario trae amagos de peste, se asesinan los hombres en el extremo este” y agregando que “en un pozo de sombras la humanidad se encierra con los rudos malosos del odio y de la guerra”.
En consecuencia, la comandataria reafirmó la convicción de paz y dignidad nacional de cara a los retos presentes, asegurando que “nuestras banderas azul y blanco y rojinegras ondean airosas y orgullosas en tantas manos jóvenes y de todos los tiempos, esa juventud entre nubarrones que conocemos y que enfrentamos con la fuerza invariable de la paz que todos consolidamos porque la paz es lo que todos queremos”.

Concluyó su reflexión poético-política aseverando que “la virtud está en ser tranquilo y fuerte; con el fuego interior todo se abraza, se triunfa ante el rencor y la muerte, y hacia Belén la caravana pasa”.
Periodista: Héctor Calero