“No hay mal que se oponga a la fuerza del bien”, fue el mensaje central de la copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, este 9 de junio, en alusión a personas que desean o instigan mal para el país. “Sabemos que Dios es amor y con amor todo podemos, con amor todo vencemos. No hay mal que se oponga a la fuerza del bien cuando viene directamente de Dios”, indicó.

La copresidenta nicaragüense añadió que “la inteligencia está en aceptar cada día el gran poder de reconocerlo y saber que se mueve misteriosamente y milagrosamente en todas partes. Nosotros nos movemos en esa fuerza, en esa fortaleza, en la divina providencia, en el divino don de ser para poder hacer, ser cristiano, ser solidario, ser hermano y, sobre todo, crear bien, hacer el bien y promover el bien”.

Murillo explicó que “el bien también es armonía, entendimiento, confianza en Dios, armonía, confianza, hermandad, fraternidad y solidaridad. Eso es lo que debemos desarrollar todos los días y es lo que hacemos en una Nicaragua que está llena de amor. Sabemos que con amor todo podemos y todo vencemos y vamos adelante. El odio es infame; el amor nos lleva a nacer y renacer todos los días como personas de bien, como seres de bien, a hacer el bien amando a Dios sobre todas las cosas”.

El don de la fortaleza de espíritu en el alma nicaragüense

La copresidenta también dijo que “reconociendo que sin Él no se mueve una hoja, es Dios el que se manifiesta en el alma nicaragüense, es Dios el que se manifiesta en la fortaleza, en la fuerza, en el sublime honor de la raza nicaragüense, que sabe luchar porque sabemos de honor y porque sabemos defender. Nosotros, como hijos de Dios, recibimos el don de la fortaleza de espíritu y todos los días de nuestra vida lo reconocemos y reverenciamos al Padre Celestial que nos da esa fortaleza, una fortaleza que viene del amor, de la fe y de la confianza absoluta que tenemos en Él”, expresó.

Murillo señaló que los valores cristianos, la solidaridad y la promoción del bien común son principios que deben cultivarse permanentemente en la sociedad nicaragüense para fortalecer la convivencia y la unidad entre las familias. “La maldad no tiene cabida. La maldad de verdad retorna a quien la practica. Esa es una máxima”, expresó.

Asimismo, resaltó que el avance del país se fundamenta en valores, ideales y en la determinación de un pueblo que continúa construyendo su futuro con optimismo y sentido de pertenencia nacional.

“El que viene a Nicaragua y ve, y tiene entendimiento y tiene razonamiento y tiene pensamiento, sabe que este es un país que va adelante desde valores, desde ideales y desde la fuerza espiritual de un pueblo que ni se vende ni se rinde jamás. Y lo decimos con orgullo, con razón, con corazón. Es nuestro, de la familia nicaragüense y del pueblo nicaragüense, el porvenir que estamos construyendo“, concluyó Murillo.

Periodista: Carlos Daniel Jarquín