Una intensa tormenta de arena, junto con fuertes ráfagas de viento, afectó varias zonas del sur de Perú, causando interrupciones en el tránsito, cortes de energía y daños materiales. La región más afectada fue Ica, a 400 kilómetros al sur de Lima, donde el fenómeno obligó a suspender actividades turísticas y bloqueó carreteras por al menos tres horas.

Según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), los vientos alcanzaron hasta 50 km/h, una intensidad poco común que también provocó la caída de postes eléctricos, árboles y techos en otras regiones como Arequipa, Moquegua y Tacna. En la capital, varios árboles fueron derribados, generando preocupación en zonas urbanas pobladas por el riesgo a transeúntes y vehículos.

Desde el Senamhi advirtieron que las condiciones climáticas podrían persistir hasta el domingo 3 de agosto, afectando principalmente la costa del país. El fenómeno fue atribuido al fortalecimiento del anticiclón del Pacífico Sur, sistema que provoca corrientes descendentes de gran velocidad al acercarse al continente.

La especialista Rosario Julca, del Senamhi, explicó el suceso a detalle: “Si a esto se le suma el terreno árido y desértico de regiones como Ica, el resultado es un levantamiento masivo de polvo y arena”. Por su parte, el Centro Nacional de Operaciones de Emergencia (COEN) informó que ya se inició la evaluación de daños para determinar las afectaciones concretas en infraestructura y servicios.

Fuente: teleSur