Un desprendimiento glacial en el norte de Nepal provocó una devastadora riada en la zona fronteriza con China, dejando un trágico saldo inicial de más de 270 personas fallecidas y cerca de 1.400 desaparecidos, entre los que se cuentan cientos de ciudadanos extranjeros. La violenta crecida causó severos destrozos en poblados, embalses y puentes del distrito nepalí de Rasuwa y del condado tibetano de Gyirong.
Asimismo, en el territorio nepalí, los equipos de socorro han recuperado al menos 270 cuerpos y reportan 826 personas desaparecidas, de las cuales 644 son extranjeras. Por su parte, las autoridades del gigante asiático confirmaron hasta el momento tres víctimas mortales y 558 desaparecidos en su jurisdicción, logrando evacuar a más de 360 residentes hacia zonas seguras para resguardar sus vidas.
- Te podría interesar: China eleva 8.2% el ingreso rural tras reducir la extrema pobreza
Ante la magnitud de la emergencia, las labores de rescate se intensifican a ambos lados de la frontera, logrando poner a salvo a más de 400 personas en Nepal. En Beijing, el presidente chino Xi Jinping instruyó desplegar todos los esfuerzos de búsqueda y salvamento, enfatizando la urgencia de “reforzar la vigilancia y los sistemas de alerta temprana, garantizar que las operaciones de rescate se lleven a cabo con rigor científico y prevenir desastres secundarios”.

En consecuencia, los gobiernos de ambas naciones mantienen activos a sus cuerpos de socorro y asistencia médica en las áreas afectadas para brindar atención oportuna a los heridos y coordinar la localización de las familias afectadas. La comunidad internacional permanece atenta al desarrollo de las tareas de salvamento en esta difícil región montañosa.
Fuente: TeleSur