Las autoridades panameñas confirmaron la primera persona fallecida tras el potente sismo de magnitud 7.5 que sacudió el territorio nacional. La víctima fue identificada como Lina Barría, de 68 años, quien perdió la vida en Macaracas, provincia de Los Santos, al colapsar parte de su vivienda durante el movimiento telúrico del pasado 9 de octubre.
El evento sísmico tuvo su origen en una falla tectónica en la región de Azuero, la cual registró una ruptura a tan solo 12 kilómetros de profundidad. “Eso causa que la zona más próxima recibe una intensidad de vibraciones muy alta, por eso es que hemos visto tanta destrucción en la zona epicentral”, explicó el especialista en ingeniería estructural sísmica, Ramón Vargas.
- Te podría interesar: Científicos rusos crean gel inteligente contra los tumores
Las afectaciones más severas se concentran en las provincias de Herrera, Los Santos, Veraguas, Coclé y la comarca Ngäbe-Buglé, donde se contabilizan más de 300 réplicas. Las evaluaciones preliminares reportan más de 5,800 viviendas dañadas, un millar de inmuebles totalmente colapsados y daños en 42 centros de salud.
Frente a la magnitud de la emergencia, las autoridades activaron la fase de asistencia y recuperación, movilizando 321 toneladas de ayuda humanitaria y habilitando 46 albergues temporales para resguardar a las familias damnificadas. En paralelo, los equipos de salud evalúan instalar unidades móviles para ampliar la atención médica en las comunidades más alejadas.

Ante la crisis, diversos países como Venezuela, Estados Unidos y Costa Rica manifestaron su solidaridad y respaldo con el pueblo panameño. Mientras tanto, brigadas de socorro y habitantes locales trabajan a contrarreloj para acelerar la llegada de suministros y dar inicio a la reconstrucción de las zonas afectadas.
Fuente: TeleSur