El noroeste de España se ha visto afectado por una intensa ola de calor, desatando más de 40 fuegos activos que arrasan principalmente las comunidades de Galicia, Castilla y León y Extremadura, dejando decena de fallecidos. Datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), informa un total de 344 mil 417 hectáreas quemadas.

El Gobierno de España respondió a la crisis con el despliegue de más de mil 400 efectivos militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para apoyar en el combate contra los incendios. La ministra de Defensa, Margarita Robles, reconoció que, a pesar de los esfuerzos, “estamos en manos de la naturaleza” debido a la voracidad de las llamas, que no pueden ser neutralizadas con los medios existentes.

Por otro lado, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) advirtió que el “peligro de incendios muy alto o extremo” se mantendrá en gran parte del país. Los especialistas también han señalado que las consecuencias futuras serán desastrosas, pues la lluvia arrastrará las superficies calcinadas, lo que podría contaminar el ambiente y las fuentes de agua en los próximos días.

El experto en siniestros, Paco Castañares, llamó a la acción inmediata. En su opinión, si no se adoptan medidas preventivas en el corto plazo, “la amenaza de devastación rural del país es inminente”. Castañares propuso la creación de un Pacto de Estado para la crisis climática, con un espíritu “transversal” que involucre a todos los actores y sin perturbaciones políticas.

Fuente: teleSur