El volcán Etna, ubicado en la isla italiana de Sicilia, registró un nuevo episodio eruptivo que impresionó a residentes y observadores. De acuerdo con reportes científicos, el coloso lanzó chorros de lava que alcanzaron entre 300 y 400 metros de altura, acompañados por una densa columna de humo que se elevó varios kilómetros sobre el cráter.

Ante la intensificación de la actividad volcánica, los especialistas emitieron un Aviso del Observatorio de Volcanes para la Aviación en nivel rojo, una medida preventiva utilizada para advertir sobre la posible presencia de ceniza volcánica en las rutas aéreas. Sin embargo, las autoridades locales informaron que, por el momento, las operaciones en el aeropuerto cercano continúan con normalidad.

Las instituciones científicas mantienen una vigilancia permanente del comportamiento del volcán, considerado el más activo y uno de los más grandes de Europa. Equipos técnicos realizan monitoreo de emisiones, vibraciones y expulsión de materiales para evaluar la evolución del fenómeno y emitir recomendaciones oportunas.

Hasta ahora, no se han reportado afectaciones significativas en comunidades cercanas, aunque las autoridades reiteraron el llamado a la población y a los turistas a respetar las zonas de seguridad, evitar acercarse a áreas restringidas y mantenerse informados a través de los canales oficiales.

Fuente: RT en Español