Tres trabajadores murieron luego del colapso de una torre de calderas en una central térmica de Ulsan, al sureste de Corea del Sur, informó la agencia Yonhap. De los nueve trabajadores implicados, dos siguen atrapados y se presumen fallecidos, mientras que otros dos resultaron heridos y reciben atención médica en un hospital, donde se recuperan satisfactoriamente.

La torre, de 60 metros de altura, se construyó en 1981 y entró en demolición tras el cese de operaciones en 2021. El accidente ocurrió cuando los obreros cortaban los soportes de acero para controlar el derrumbe durante las voladuras. Según expertos del sector, una carga excesiva en un lado de la estructura habría provocado el colapso. Además, la investigación busca determinar si faltaban medidas de seguridad, como el refuerzo con cables de apoyo.

Por su parte, el Ministerio de Trabajo de Corea del Sur inició registros e incautaciones para aclarar las causas de la tragedia. Mientras tanto, las familias de las víctimas permanecen cerca del lugar del accidente con la esperanza de recibir noticias sobre sus seres queridos.

En declaraciones a los medios, Kim Jeong-sik, jefe de la División de Prevención y Seguridad de la Estación de Bomberos del Sur de Ulsan, explicó que los equipos “están cortando obstáculos y buscando manualmente en un espacio extremadamente reducido, lo que consume mucho tiempo”. Además, señaló que “el uso de maquinaria pesada podría causar accidentes secundarios y poner en riesgo a los rescatistas”, por lo que las labores se realizan con precaución y personal especializado.

Fuente: RT en Español