El Gobierno de Cuba anunció una sesión especial en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) para el próximo 7 de julio. El propósito de esta reunión en Nueva York es exponer los perjuicios del bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos. La Habana solicitó formalmente este espacio para denunciar las afectaciones en la isla.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, informó que el encuentro abordará la “agresión multidimensional” de Washington. El diplomático hizo especial énfasis en el cerco petrolero implementado desde inicios de año; esta medida ha recrudecido de forma significativa la crisis energética dentro de la nación caribeña.

Rodríguez calificó las acciones coercitivas como «un acto de genocidio, de castigo colectivo, una violación flagrante y sistemática de los derechos humanos de los cubanos y del Derecho Internacional Humanitario». También alertó que las disposiciones norteamericanas representan una asfixia económica extrema y una amenaza real para el país.

Respaldo internacional contra el bloqueo financiero

Por su parte, el presidente Miguel Díaz-Canel manifestó su confianza en el respaldo de la comunidad internacional. El mandatario señaló en plataformas digitales que las sanciones estadounidenses «provocan daños, privaciones y sufrimientos crecientes a nuestro pueblo». Estas medidas afectan de manera directa los servicios básicos de la ciudadanía.

Esta importante sesión especial servirá como antesala a la votación del proyecto de resolución contra el bloqueo, fijada para el 27 de octubre. En 33 ocasiones previas, la asamblea global ha rechazado de forma casi absoluta estas sanciones unilaterales; el bloqueo continúa paralizando sectores estratégicos como la energía, las finanzas y el comercio.

Fuente: TeleSur