La Alianza Global por el Clima y la Salud alertó sobre el impacto de los combustibles fósiles en la salud humana y el medio ambiente. El informe De la cuna a la tumba insta a los líderes a aprovechar la COP30, en noviembre en Belém, Brasil, para impulsar una transición a energías limpias accesibles y asequibles.

El documento advierte que la contaminación fósil afecta todas las etapas de la vida: desde el desarrollo fetal hasta la vejez. También provoca enfermedades, desigualdad y agrava el calentamiento global con emisiones de CO2. Jeni Miller, directora de la Alianza, afirmó: “La COP30 es el momento de actuar, no solo por el clima, sino por la salud y el futuro de las personas”.

Miller pidió a los gobiernos “frenar nuevos proyectos de petróleo, gas y carbón” y establecer cronogramas para eliminar los existentes. Propuso redirigir los 1,3 billones de euros en subsidios fósiles hacia la sanidad pública, la energía limpia y la protección de comunidades. El informe calcula que los apoyos globales al sector alcanzan 7 billones de dólares, incluyendo exenciones fiscales y daños a la salud y al medio ambiente.

En 2024, las emisiones de CO₂ crecieron un 0,8 % respecto al año anterior, una cifra alarmante. Para la coautora Shweta Narayan, los combustibles fósiles son “un ataque directo contra la salud”. Su legado tóxico contamina aire, agua y cuerpos, afectando sobre todo a comunidades marginales. El informe concluye que detener la expansión fósil y alinear el financiamiento con la causa climática es clave para una transición justa.

Fuente: teleSur