Especialistas chilenos prevén que el Desierto Florido alcance una magnitud extraordinaria este 2026, gracias a las lluvias y la humedad acumulada en el norte del país.

El fenómeno ocurre en el desierto de Atacama, considerado uno de los más áridos del mundo, cuando las condiciones de humedad permiten que semillas y bulbos que permanecen bajo la arena durante años despierten y den paso a una gran variedad de flores y vegetación.
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Proyecciones de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), entregadas al sitio ambientalista Ladera Sur, estiman que este año el fenómeno podría extenderse por un área de unos 15 mil kilómetros cuadrados, una superficie equivalente a la Región Metropolitana de Santiago.
Las primeras flores comenzarán a aparecer durante septiembre, a medida que disminuyan las condiciones propias del invierno y avance la primavera austral. Sin embargo, los especialistas esperan que el fenómeno alcance su máxima expresión durante la segunda quincena de octubre y pueda prolongarse hasta noviembre.
Las lluvias favorecen la floración
El investigador Darío Moreira, del Instituto de Ecología y Biodiversidad de la Universidad de Santiago de Chile (Usach), señaló que este año podría registrarse una eclosión de flores similar a la de 1997, considerada una de las mayores de la historia.
Las recientes lluvias en el norte de Chile provocaron el descenso de quebradas y el desborde de ríos en amplias zonas entre Coquimbo y parte de Antofagasta. Entre el 16 y el 22 de julio, estaciones hidrológicas de la zona registraron récords de intensidad, mientras que nuevas precipitaciones llegaron en agosto.
En algunos sectores, el agua penetró hasta 60 centímetros de profundidad, alcanzando semillas, bulbos y rizomas que permanecían en estado latente desde hace décadas. Conaf ya detectó las primeras señales del fenómeno, con plántulas de distintas variedades creciendo con gran densidad en zonas como Copiapó y Huasco.
El especialista explicó que entre las regiones de Atacama y Antofagasta existen entre 800 y mil especies vegetales, de las cuales unas 230 florecen durante estos eventos. El espectáculo atrae cada año a miles de visitantes nacionales y extranjeros. Para proteger el ecosistema, las autoridades han establecido senderos delimitados y restringido el acceso de vehículos a determinadas zonas.
Fuente: Prensa Latina