La tripulación de Orion se prepara para el reingreso tras una “ingeniosa” modificación que evita fallos y permite completar la misión sin reemplazos costosos, marcando un momento clave en la misión Artemis II.

En su último día programado en el espacio, los astronautas continúan afinando detalles para su regreso a la Tierra, previsto para la noche del viernes 10 de abril, incluyendo una maniobra de corrección de trayectoria. Equipos de la NASA ultiman los preparativos para la reentrada y el amerizaje de la nave alrededor de las 20:07 hora local (00:07 UTC del sábado), frente a la costa de San Diego, en Estados Unidos.

Las fases de entrada, descenso y amerizaje contemplan la separación del módulo de tripulación y el módulo de servicio 42 minutos antes del impacto en el mar, seguida de ajustes clave en la trayectoria. Durante la madrugada del viernes, la nave encendió sus propulsores durante 9 segundos, impulsando su retorno y confirmando que la misión ha superado más de la mitad del trayecto de regreso.

Un momento de tensión se vivió tras una pérdida inesperada de señal, que interrumpió temporalmente la comunicación con la Tierra. Sin embargo, el contacto fue restablecido y los controladores continuaron con normalidad.

La cápsula Orion inicia su descenso final tras una modificación clave que permitió superar fallos técnicos y asegurar el retorno seguro de la tripulación

Al ingresar a la atmósfera terrestre a unos 122 kilómetros de altitud, la cápsula alcanzará velocidades de hasta 38.400 km/h, enfrentando un periodo de interrupción de comunicaciones de seis minutos debido al plasma generado por el intenso calor. La tripulación podría experimentar fuerzas de hasta 3,9 veces la gravedad.

Tras los fallos en el escudo térmico detectados en Artemis I en 2022, la NASA decidió modificar la trayectoria de reentrada en lugar de sustituir el sistema, lo que evitó retrasos de hasta 18 meses. De esta manera, Orion descenderá hasta los 60 kilómetros de altitud y ejecutará una fase de planeo controlado antes del vuelo atmosférico. A diferencia de la misión anterior, este enfoque reduce las variaciones térmicas y protege mejor la estructura de la cápsula.

La secuencia final incluye el despliegue de paracaídas y el amerizaje en el océano Pacífico, donde equipos de rescate recuperarán la cápsula. Posteriormente, la tripulación será trasladada al buque USS John P. Murtha y luego al Centro Espacial Johnson en Houston, donde se someterán a evaluaciones médicas tras completar con éxito esta histórica misión.

Fuente: RT en Español.