La actriz francoitaliana Claudia Cardinale falleció este martes a los 87 años en Nemours, cerca de París, rodeada de sus hijos. Nacida en Túnez, Cardinale se convirtió en un referente del cine europeo durante las décadas de los años 60 y 70, trabajando con directores como Luchino Visconti, Federico Fellini y Sergio Leone.

Su carrera comenzó de manera inesperada tras ganar un concurso de belleza a los 17 años que la llevó al Festival de Cine de Venecia, donde captó la atención de importantes directores italianos. Aunque no deseaba inicialmente dedicarse al cine, su familia y los productores la impulsaron a perseguir esta carrera, que definiría su vida.

Cardinale enfrentó desafíos personales desde joven, incluyendo un embarazo a los 19 años, que la obligó a posponer sus sueños de ser maestra y exploradora. Aun así, logró consolidarse como actriz y recibió el título de “La novia de Italia” tras su papel en La chica de la maleta (1962).

Entre sus trabajos más destacados se encuentran Rocco y sus hermanos y El Gatopardo de Visconti, así como Ocho y medio de Fellini. Su agente, Laurent Savry, destacó que Cardinale deja “el legado de una mujer libre y llena de inspiración tanto en su trayectoria como artista y como mujer”.

Fuente: Quién