El proceso judicial contra Ivanna Lisette Ortiz, acusada de disparar contra la residencia de la cantante Rihanna en Los Ángeles, ha tomado un nuevo rumbo legal. Un tribunal del estado de Florida dictaminó la pérdida de la custodia de su hijo, una decisión que surge en paralelo al juicio penal que la señalada enfrenta en California por los graves hechos ocurridos en marzo de 2026.

Los antecedentes del caso se remontan al pasado 8 de marzo, cuando Ortiz presuntamente atacó la vivienda de la artista utilizando un rifle AR-15 desde un vehículo. Al momento del tiroteo, la intérprete se encontraba en el inmueble junto a su familia y su pareja, el rapero A$AP Rocky; afortunadamente, el incidente no dejó personas lesionadas, pero activó una respuesta inmediata de las autoridades.

Actualmente, la acusada permanece bajo custodia enfrentando cargos de extrema gravedad, entre los que destacan intento de asesinato y agresión con arma de fuego. De ser encontrada culpable, Ortiz podría ser sentenciada a cadena perpetua, mientras las investigaciones analizan mensajes amenazantes que la mujer publicó en redes sociales días antes del atentado.

Restricciones judiciales en el ámbito familiar

Ante la peligrosidad de los cargos, una jueza en Florida decidió otorgar la custodia total al padre del menor, suspendiendo cualquier contacto de la madre con su hijo. La resolución judicial es contundente al establecer que cualquier tipo de comunicación futura dependerá estrictamente de la autorización del progenitor, priorizando la seguridad y estabilidad del infante.

Este fallo judicial resalta cómo las acciones criminales de la acusada han trascendido la esfera penal, provocando una ruptura en su entorno familiar. Mientras el juicio en California continúa su curso, las autoridades mantienen las investigaciones para esclarecer los motivos que llevaron a este violento ataque que conmocionó al mundo del espectáculo.

Fuente: Quién