La producción de banano en fincas cafetaleras se consolida como una práctica clave para la sostenibilidad agrícola y el fortalecimiento económico de las familias productoras en Nicaragua. Este sistema agroforestal permite aprovechar mejor el suelo, brindando sombra natural a las plantaciones de café y contribuyendo a la estabilidad de los cultivos.

Además de su función ambiental, el cultivo de banano representa una fuente complementaria de ingresos y un aporte importante a la seguridad alimentaria de los productores y trabajadores del sector cafetalero, fortaleciendo la resiliencia productiva en las zonas rurales del país.

Según datos del Ministerio Agropecuario (MAG), durante el período comprendido de enero a diciembre de 2025 se registró una producción de 12.4 millones de cabezas de banano en fincas cafetaleras a nivel nacional, reflejando el impacto positivo de esta estrategia productiva.

La producción se concentró principalmente en los departamentos de Matagalpa, Jinotega, Estelí, Nueva Segovia y Madriz, regiones donde el sistema agroforestal continúa dinamizando las economías locales y promoviendo un modelo agrícola más sostenible y diversificado.