Mientras el precio internacional del petróleo vuelve a acercarse a los 90 dólares por barril, Nicaragua mantendrá sin variación los precios de la gasolina y el diésel durante la semana del 23 al 29 de agosto.

“Estamos de nuevo en precio de 90 dólares el barril, lo que es un precio bastante alto, altísimo, podemos decir. Un precio que golpea a la economía de todo el planeta y que hace, incluso a muchas economías, inviables”, explicó.

La autoridad señaló que algunas economías tienen al petróleo como uno de sus principales componentes. Por ello, los precios actuales generan un fuerte impacto en los diferentes sectores económicos.

La medida busca evitar que el comportamiento del mercado internacional genere un impacto directo en la economía de las familias y los sectores productivos del país.

“Estos precios que tenemos ahorita son precios altos y nosotros compramos ese petróleo, importamos el petróleo y se paga el precio que corresponde. Si vale 90, vale 90 el barril. Su derivado obviamente también tiene unos precios altísimos, pero la diferencia la suma nuestro Gobierno”, afirmó.

Por su parte, el gas licuado de petróleo (GLP) que utilizan las familias para preparar sus alimentos también mantendrá los mismos precios. La medida aplica para las presentaciones de 10, 25 y 100 libras.

En cuanto al diésel, se informó que Nicaragua mejoró su posición en un monitoreo internacional de precios. El país bajó dos escalones durante la última semana y ahora ocupa el puesto 44 entre 270 países.

“Eso reafirma que nuestra política económica y energética para beneficiar a la población, para beneficiar a las familias y para beneficiar a los sectores económicos es una política totalmente adecuada, correcta”, señaló.

La estabilidad de los precios representa un esfuerzo económico para proteger a los consumidores. Además, permite una mayor previsibilidad en la planificación de los gastos de las familias y de los distintos sectores de la economía nacional.