Los talleres de escultura religiosa trabajan a su máxima capacidad en la capital. El acercamiento de la Gritería a la Virgen Concepción de María y las celebraciones navideñas generó un aumento en la demanda de imágenes. Las familias acuden a los talleres para adquirir piezas nuevas o restaurar sus imágenes patrimoniales.

El taller de esculturas Divino Niño duplicó su personal operativo para cumplir con los pedidos de la temporada. “Durante el año trabajamos tres personas, pero en estos meses contratamos hasta seis artesanos“, explicó Harold Talavera, propietario del negocio familiar. Las piezas pequeñas de ocho pulgadas se comercializan a partir de los doscientos córdobas.

Los servicios de restauración de pintura y retoque estructural se cotizan desde los seiscientos córdobas en adelante. “Aconsejamos a los clientes encargar sus trabajos con tiempo para garantizar las entregas puntuales“, añadió Talavera. El taller cuenta con veintisiete años de tradición artesanal cerca del Colegio Maestro Gabriel.

La actividad comercial dinamiza la economía de las pequeñas empresas artesanales durante el último trimestre del año. Las autoridades locales promueven estas manifestaciones culturales que fortalecen las tradiciones religiosas del pueblo nicaragüense.

Periodista: Celia Méndez