La definición de la final del Mundial 2030 comenzó a generar controversia entre España y Marruecos. El presidente de la Federación Marroquí de Fútbol, Fouzi Lekjaa, aseguró públicamente que el partido decisivo se jugará en el Gran Estadio Hassan II de Casablanca, una imponente sede que actualmente se encuentra en fase de construcción.

Estas declaraciones provocaron una respuesta inmediata de la FIFA, que aclaró de manera oficial que la sede del encuentro definitivo aún no está definida y que la decisión final se adoptará a su debido tiempo. Por su parte, el organismo rector del fútbol mundial negó rotundamente la existencia de un acuerdo previo para otorgar la gran final al país africano.

En paralelo, desde España defienden firmemente que el partido por el título debe disputarse en su territorio, posicionando al estadio Santiago Bernabéu como el principal candidato. Sin embargo, la resolución oficial sigue pendiente y podría dilatarse durante los próximos años.

Cabe recordar que España, Portugal y Marruecos serán los países anfitriones del torneo, compartiendo la organización con Uruguay, Argentina y Paraguay, que albergarán los encuentros conmemorativos por el centenario.

Periodista: Gerardo Ambrogi