Una reflexión sobre nosotros mismos

Quiero felicitar desde el fondo de mi corazón a todos aquellos que tienen el nivel de superioridad moral y autocontrol como para portarse con toda la fineza y elegancia mientras les ponen un micrófono en frente a la hora de estar en una situación impactante o difícil.

Quiero darle todo mi amor a quienes no tienen absolutamente nada qué esconder y que sin ningún problema dejarían que se publique su vida entera y que jamás han hecho algo digno de vergüenza, que jamás han cometido errores dignos de ocultar y que son tan transparentes como las aguas cristalinas que beben los querubines en el Jardín del Edén.

Quiero estrechar mi mano virtual en señal de admiración a quienes jamás han dicho una palabrota. Aquellos cuya pulcra, limpia e impecable boca solo puede expulsar poesía dariana y prosa borgiana. Cuyo sentido de la prudencia y de la discresión sobrepasa los límites infinitos de la diplomacia y cuya habilidad para las relaciones humanas podría ser utilizada para acabar las guerras en el mundo por siempre jamás.

Quiero hincarme en humildad y manifestar mi más profunda envidia por la calidad de corazón y espíritu humano que tienen todos aquellos que jamás en su vida han probado una gota de alcohol, y que no tienen absolutamente ninguna adicción más allá de amar al prójimo compulsivamente. Hombres y mujeres cuyo hígado es tan perfecto que si lo lanzáramos hacia arriba, se convertiría en rayos de sol. Personas cuya voluntad y capacidad de resistir tentaciones y provocaciones les da todo el derecho y la autoridad para criticar, descalificar y fiscalizar un comportamiento tan extremo, absurdo, inhumano y deplorable como lo fue el de esta persona y que jamás se nos ocurriría emular.

Quiero de forma muy especial autoflagelarme y darme latigazos en la espalda en señal de penitencia por no ser digno de respirar el mismo aire que aquellos que nos informan a todos de hechos tan graves e importantes como este y que sin ninguna mala intención, sin ningún interés de aprovecharse, se acercan a la noticia, insisten en la noticia y si no la encuentran, pues provocan la noticia, como un sacrificio para que ustedes vivan en un mundo donde sus familias puedan ver diariamente aquello que no quieren ser y que jamás podrían ser. Porque ustedes son incapaces de serlo.

Hoy me siento feliz. Hoy brindo por ustedes, oh moneditas de oro!

Salud!

Ricardo Zambrana

Fotografía tomada de Facebook.

6 comentarios en “Una reflexión sobre nosotros mismos

  • el marzo 21, 2017 a las 4:32 pm
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    Como siempre el argollismo de por medio. No se porque tanto drama por algo sin importancia!!

  • el marzo 21, 2017 a las 6:38 pm
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    Hola como estan Los Estoy contacts do con el objetivo de solicitarles de su ayuda en cuanto a un problema q esta denigrando y ensuciando mi persona con falsis para tapar una infidelidad.espero su respuesta..

  • el marzo 22, 2017 a las 5:28 am
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    Otro Jesús. Ella se expuso y por querer ofender salió ofendida, ley del karma. Además hasta tomada andaba no era ni por la situación difícil.

  • el marzo 22, 2017 a las 7:17 pm
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    Acaso esta intentando justificarse? Segun ella todo el mundo toma o ha hecho cosas indebidas, entonces esta bien que se comporte asi! Todavia existimos personas con moral y etica, deje de culpar a los demas por su comportamiento, deje de hacerse la victima y la ofendida, y mejor dedique tiempo a autoreflexionar sobre su actuar, tomar no quita la educación mi estimada joven

  • el marzo 23, 2017 a las 9:32 am
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    Q triste gente tan ignorante comen y cagan perfección ……… Mejor lectura del dia

  • el marzo 24, 2017 a las 5:05 pm
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    Totalmente desatino este articulo!

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