Sacerdote acorralaba a monaguillos hasta abusar de ellos, según dicen

Aún siendo menor de edad, Anthony Venegas y su familia denunciaron ante el hoy Arzobispo de San José, al sacerdote Mauricio Víquez Lizano, por supuestos abusos sexuales.

Según relató Venegas, su mamá era cocinera en la misma iglesia en la que era abusado.

Recordó que había una especie de “normalización” de los abusos. También dice que había una casa de “juegos” en Tres Ríos, en donde – supuestamente- el sacerdote observaba a los monaguillos mientras se bañaban desnudos.

La primera vez que admitió que habría sido ultrajado, fue cuando otro monaguillo le comentó la “extraña” conducta del “padre”.

Coincide con Michael Rodríguez otro hombre que denunció haber sido presuntamente abusado sexualmente por el religioso, quien tendría un modus operandi para atraer a niños. Los llevaba a comer, los llevaba de paseo y dentro de los vehículos de la iglesia los empezaba a tocar.

El joven contó que cada vez que empezaban los “tocamientos y cariñitos”, Viquez les decía que esa era una forma con la que los seminaristas se bajaban el estrés.

En el 2003, cuando presentó su denuncia, también fue recibido por José Rafael Quirós; y, asegura que el entonces vicario, le dijo que el “el padre Víquez sufría de problemas psicológicos”.

Anthony cuenta que su vida cambió para siempre, que ha vivido entre culpa, reproches y preguntas; ahora confía en que su “voz” sea escuchada y que todas aquellas víctimas de abusos hagan sus denuncias. Lamenta los comentarios negativos de algunas personas, pero se muestra positivo al recibir testimonios de otros hombres que no se han animado a dar el paso que él dio.

Fuente: Crhoy.com