Real Madrid jugó con autoridad ante Juventus

Los blancos marcaron otra huella en su exclusiva trayectoria en la competición de clubes más prestigiosa del mundo, consiguiendo lo que hasta este momento sonaba como imposible, ganar de forma consecutiva la UEFA Champions League y sumando tres títulos en cuatro años, cifras que serán recordadas por décadas para los amantes a la historia del fútbol.
En esta ocasión en Cardiff, el Madrid logró demostrar su poderío como uno de los clubes más prestigios del mundo, midiéndose ante un rival que tenía los fundamentos necesarios para levantar el título, y que llegaba anímicamente de gran forma tras marchar invicto en el torneo, dejando en el camino a rivales de mucho peso como Fc Barcelona y al sorpredente Mónaco.

Además la Vecchia Signora en la competición, solamente le habían marcado tres tantos en 12 partidos, pero al Madrid le bastó su primer y único remate del primer tiempo para poner el 1-0, obteniendo Cristiano Ronaldo su primer tanto de la noche, con un remate preciso ajustado a una esquina de la portería de Buffon. Aunque siete minutos más tarde Mandzukic anotó el gol más bello que se recordará en las finales de Champions, tras ejecutar una chilena que sorprendió hasta el mismo Croata, dando esperanzas a los fanáticos de llevar el trofeo a Turín.

En la segunda parte los merengues sabían que la oportunidad más valiosa para marcar historia dependía de ellos, los jugadores habían recuperado la seguridad y en pocos minutos hicieron retroceder al rival que cuidaba a capa y espada su área, olvidándose lo peligroso que se convierte el Madrid cuando es amo y señor del balon. Tras un intenso bombardeo apareció Casemiro para abrir el camino hacia la gloria, ejecutando un potente disparo desde fuera del área para poner el 2-1.

Desde ese momento los de Allegri no supieron cómo reaccionar dejando toda la comodidad al Madrid que mantuvo el ritmo hasta el final, donde apareció CR7 tras una gran jugada de Luka Modric que desde la linea de fondo mando el servicio para que el Portugués marcara el tanto número 600 con selección y clubes y el número 105 en la Champions League.

Asensio, sería el encargado de poner el 4-1 y acabar con una Juventus, que solamente esperaba el pitaso final para llevarse otra desilusión en una Final de liga de Campeones, donde Buffon nuevamente se fue con las manos vacias y el corazón destrozado al no poder obtener, el único título que hace falta en su palmarés.

Periodista: Jordy Sequeira

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