Presidente Ortega preside acto recordando 40 años de la toma del Palacio

Miles participaron de la caminata por la justicia y la paz y en conmemoración del 40 aniversario de la toma del Palacio Nacional, cuando el Comando Rigoberto López Pérez realizó lo que se conoce como la Operación Chanchera en 1978.

La actividad fue presidida por miembros del comando guerrillero que participaron en la acción que liberó a 72 presos políticos del régimen somocista, y por el Presidente y la Vicepresidente de la República.

En su discurso Ortega recordó otras fechas históricas como la de Pancasan, la caída de Selin Chible y la gran cruzada nacional de alfabetización y hoy recuperando la libertad después del secuestro al que fue sometido todo el pueblo con días a los que llamó de terror, por quienes promovían las desapariciones como la de Bismarck Martínez Sánchez.


Actos que comparo con los daños de un terremoto, donde otros nicaragüense con el alma envenenada fueron mandados a matar a sus hermanos, cuando se vivía en un país en paz, con crecimiento económico y programas sociales que venían sacando a las familias de la miseria y pobreza.

Ortega recordó la alianza entre trabajadores, empresarios y gobiernos, donde se impulsaba la inversión y se crecía en turismo nacional e internacional y a pesar de eso algunos pedían desde inicios de su primer periodo en el 2007 sanciones para nuestro país, personas a los que llamó traidores, vende patrias, peleles y sembradores de la destrucción.

Lamentó la destrucción de las universidades, centros tecnológicos, hospitales, alcaldías y demás edificios públicos, convertidos algunos de ellos en centros de torturas y hasta en los últimos días en sus marchas que aseguran son pacíficas siguen asesinando a sandinistas como Lenín Mendiola en Matagalpa.

Aseguró también que a pesar de ser amantes de la paz no se les permitirá a los golpistas seguir asesinando a los nicaragüenses, “nosotros no amenazamos de muerte a nadie pero si sabes defender la vida de los hermanos nicaragüense”, dijo el presidente.


Señaló que uno de los costos de la destrucción es la reforma del presupuesto, donde se ocupaba el excedente de ingreso en programas sociales, pero este año se recortó el presupuesto.

Señaló a los golpista de ser los causantes de los desempleados en la parte privada y el esfuerzo de los emprendedores por sacar adelante al país y la recuperación de las zonas francas que ya están generando más empleos.

“Que viva Nicaragua, bendita y siempre libre” fueron las últimas palabras del presidente para despedirse de los miles de seguidores que cantaban la canción “aunque te duela, Daniel se queda” mientras sonaban los morteros y se ondeaban las banderas rojinegas.

Nicaragüenses recuerdan toma del palacio y demandan paz y justicia