Gobierno italiano declara estado de emergencia y aprueba ayudas oficiales

El Gobierno italiano ha decretado el estado de emergencia por el terremoto que sacudió el miércoles al centro del país y además ha aprobado un primer paquete de ayudas por valor de 50 millones de euros, ha anunciado el primer ministro, Matteo Renzi.

El jefe del Ejecutivo ha declarado frente a la prensa tras la reunión del Consejo de Ministros su «profunda emoción» por el impacto del seísmo en varias localidades y que ha causado la muerte al menos a 250 personas, según los últimos datos oficiales.

El seísmo se registró la madrugada del miércoles con una intensidad de 6 grados en la escala Richter y los equipos de rescate intentan en varias localidades hallar supervivientes, aunque hoy solamente se recuperaron cadáveres.

«Tenemos que pensar en la reconstrucción, tenemos una obligación moral con las mujeres y hombres de esa comunidad», ha dicho Renzi a propósito del siniestro y ha agregado que esta tarea de devolver la normalidad a las localidades afectadas por el seísmo será una «prioridad del Gobierno y del país».

Renzi también ha destacado que aunque el resultado de muerte como consecuencia del seísmo es «enorme», en alusión a los 250 fallecidos hasta el momento, la cifra de personas rescatadas vivas es «la más alta de la historia de los últimos terremotos, con 215 personas«.

El primer ministro, líder del Partido Demócrata (PD), ha aprovechado la intervención ante la prensa para defender su visión de lo que denominó «casa Italia», un concepto que vinculó a la «cultura de la prevención» para evitar las consecuencias de desastres como el que acaba de acaecer.

Aunque Renzi ha incluido también en ese concepto la vigilancia del estado de las infraestructuras del país -seriamente dañadas en el caso de las localidades afectadas por el terremoto del miércoles- o de la extensión del acceso a internet de alta velocidad.

El primer ministro ha aludido a lo que denominó como «el pasado» para marcar la diferencia que pretende hacer que caracterice ese esfuerzo por su visión de la «casa Italia» y mencionó específicamente el terremoto que en 2009 arrasó la ciudad deL’Aquila, no lejos de las localidades golpeadas ahora por un nuevo seísmo.

«En L’Aquila hubo un bloqueo», ha denunciado Renzi en relación con la situación en esa ciudad cuyo centro histórico, siete años después del desastre que prácticamente la borró del mapa, todavía no se ha terminado de reconstruir.

El primer ministro ha presumido de que desde su llegada al poder, en 2014, los trabajos de reconstrucción de L’Aquila -destruida bajo el Gobierno del ex primer ministro conservador Silvio Berlusconi- ha recibido un impulso decisivo.

«Hay dinero, se van a gastar y rápidamente», ha asegurado el primer ministro, quien aprovechó la ocasión tanto para condenar la corrupción y a quien «roba fondos públicos» como para elogiar el resultado obtenido por los deportistas italianos en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

El Mundo

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