Emigró, aprendió y triunfó, conozca la historia de Lydia Mejia

Chef nicaragüense con restaurante de comida medieval en España

En el año 1982, Lydia María Mejia Zeledón emigró de Nicaragua hacia España, presionada por las condiciones y sin tener aun la edad para decidir por si misma, 36 años más tarde Lydia asegura aún sentir el dolor de haber partido de su tierra, “llevo dentro de mi una deuda millonaria de sentimientos, tareas, compromisos, muy muy grandes que me son muy difíciles de abonar”, expresó.

No hay día que no piense en su tierra, en sus raíces y anhela volver pronto. 

Ex estudiante de colegio Maristas de su natal Estelí, generación de los 80’s, dice tener lindos recuerdos de sus compañeros y profesores, los cuales influyeron de una manera muy positiva en su vida.

Actualmente se dedica en sacar adelante el negocio familiar con ayuda de su esposo y sus dos hijos, el cual requiere mucho empeño, dice estar bendecida con su empresa y lo considera un gran regalo de Dios.

Para Lydia el amor es parte fundamental en su día a día, trabajando para sacar adelante el negocio, de la mano de su esposo e hijos, quienes han sido sus dos grandes pilares.

Hace 36 años no se visionaba dentro de una cocina, pero el amor, y la necesidad de fortalecer su pequeña empresa familiar la llevo a aprender y con mucho empeño comprendió cada día lo necesario para ponerse al frente de un Hostal y Restaurante de comida Medieval en el centro de camino a Santiago (Sahagún, León, España).

”Como buena nicaragüense trate de adaptarme lo mejor que pude, me invite a mi misma enamorarme de mi negocio”, expresó.

Dice que todo lleva su compromiso y que nadie nace aprendido y que se valora mucho la actitud,  esta mujer nicaragüense puso en bandeja una buena actitud, muchas horas trabajo, perseverancia, serenidad, ”puedo decir que lágrimas también, no era fácil, mi suegra fue mi gran maestra” comentó.

Hostal & Restaurante La Cordorniz, dirigido por Lidia Mejia, y su esposo e hijos, es unos de los destinos favoritos por los turistas y extranjeros en la comunidad de Sahagún, en León, quienes se han mostrados satisfecho con la amabilidad y hospitalidad que son recibido, aquí el servicio es de familia a familia, una muestra de cariño y afecto en cada atención.

Mi comida favorita es el gallo pinto hecho por mamá , acompañado de cuajaditas recién hecha de mi finca; Miraflor, Estelí. 

Este platillo no lo cambia por ninguno, emigró con ella y es plato predilecto en Sahagún, ”es el plato estrella para nuestras fiestas especiales, a mis hijos no les puede faltar, ni la tortillas, enchiladas, crema, tostones, la sopita de gallina que levanta muertos después de una buena resaca”, comentó.

Mejia se guarda una lista grande de Chef a los que admira, por sus técnicas y características que los hace diferente, y nos dejo entre ver el trabajo que lleva consigo esta profesión, de muchas gratificaciones, ”nos ganamos el prestigio o el desprestigio en directo, en el día a día, en cada servicio”.

”La humildad una de las mejores herramientas, el saber rectificar, cuando recibimos méritos solo tenemos que dejar que nos acaricien el alma , pero que no se nos suba a la cabeza, esa es la actitud”.

Sus hijos Jose Antonio y Alfredo, comparte el compromiso y las ilusiones de su madre, y enfrente día a días las adversidades y obligaciones para ofrecer el mejor servicio, con el mejor de los empeños,  ”sin ellos no sería nada, siempre tendré muchísimo que agradecerles”, nos dijo.

”Sueño con dejar un buen legado a mis hijos, que sepan defender lo que les dejamos”.

Por el momento Lydia se encuentra trabajando cargada de ilusiones en un proyecto que ha llenado de muchas expectativas a ella y a su equipo de trabajo un ”Encuentro de dos Mundos” en compañía del reconocido Chef Javier Alavarez,  ”un proyecto que nació de lo mas grande, del amor de dos paisanos por dar a conocer la diferente gastronomía que puede unir mundos, raíces, fronteras”, contó.

En este evento se darán a degustar platillos de lo autentico de cada país, España & Nicaragua y la influencia moderna de Nueva York.

”Comprometernos a unir no a dividir, ese es mi gran lema para este proyecto que llevaremos a cabo a finales en el mes de junio”. dijo.

En un futuro le gustaría fundar una escuela-taller de Granja y Cocina para compartir sus conocimientos con jóvenes nicaragüenses amantes de la gastronomía.

Toda una soñadora, Lydia, aun tiene mucho que enseñar y aprender, un país donde volver y un restaurante que atender. Nicaragüense de corazón, madre, esposa, empresaria. Desde España para el mundo, una nica que emigró, aprendió y triunfó.

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