Un cuento de hadas hecho realidad

El príncipe Harry de Inglaterra y Meghan Markle fueron declarados este sábado marido y mujer por el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, en una ceremonia en la iglesia San Jorge de Windsor.

Los novios intercambiaron los votos matrimoniales y los anillos ante una congregación de 600 personas, entre ellas miembros de la familia real británica y personalidades del mundo del espectáculo.

Markle, de 36 años, lleva un elegante y sobrio vestido blanco y un largo velo sujetado por una tiara, que ha sido diseñado por la británica Clare Waight Keller, de la casa francesa Givenchy.

La reina Isabel II de Inglaterra nombró este sábado duque de Sussex a su nieto Harry, por su boda con la actriz Meghan Markle, que ostenta también el título, anunció la Casa Real.

“La reina se complace hoy en otorgar un ducado al príncipe Enrique de Gales. Sus títulos serán duque de Sussex, conde de Dumbarton y barón de Kilkeel”, anunció el palacio de Buckingham, recibiendo, respectivamente, un titulo nobiliario inglés, escocés y norirlandés, como manda la tradición.

El hermano de Harry, el príncipe William, segundo en la orden de sucesión al trono de su abuela, recibió el título de duque de Cambridge, que su esposa Catalina adoptó en el momento en que se casó.

El príncipe Harry, vestido con su uniforme militar, llegó a la catedral de San Jorge y estuvo acompañado por su hermano William, el duque de Cambridge, que es el padrino y el encargado de llevar a los anillos que se intercambiará la pareja.

La gente en las calles vitoreó su llegada y la salida del hotel de la novia, retransmitida en las pantallas gigantes.

Markle emprendió el camino a la iglesia en un Rolls-Royce Phantom IV, acompañada de su madre Doria Ragland.

El vestido de Meghan Meghan Markle escogió a la diseñadora británica Clare Waight Keller para su vestido de novia.

Markle lució un diseño muy sencillo, blanco inmaculado con escote de cuello de barco y cubrió su rostro con un velo transparente, adornado con bordados en los bordes hechos de organza y con una cola de cinco metros de longitud.

La exactriz adornó su cabeza con una tiara de diamantes, prestada por la abuela del príncipe Harry, la reina Isabel II.