¿Cómo detectar una mujer adicta al sexo?

El deseo de tener sexo o ninfomanía es una conducta riesgosa producto según estudios de un fallo en la segregación de la hormona dopamina, que regula la motivación y el deseo. Por ello, algunos científicos consideran que no se trata de una enfermedad.

Las mujeres adictas al sexo por lo general experimentan un exceso de dopamina, y entonces aumentan la frecuencia de sus encuentros sexuales para obtener más placer y olvidarse de los problemas cotidianos. Es como una droga y aquí te explicamos sus principales señales.

1. Empezar a desear y tener sexo todos los días. Este deseo comienza como una fantasía para pasar a ser realidad.

2. Ante el impulso de tener sexo diariamente, y la imposibilidad de lograrlo con la pareja, la mujer comienza a llevar una vida secreta, teniendo encuentros sexuales con otras personas.

3. Si ante el exceso de sexo algunas mujeres presentan irritación en sus zonas intimas y genitales, al desarrollar características de ninfomanía, el cuerpo se vuelve más tolerante e incluso sensible ante cualquier caricia.

4. De no conseguir algo de sexo para satisfacer los impulsos, comienzas a sentir algunos malestares físicos, como dolor de cabeza, insomnio, cuadros de ansiedad y depresión, además de mostrarse irritable con la pareja.

5. Otras prácticas que empiezas a disfrutar con mayor frecuencia son la masturbación varias veces al día y el consumo de pornografía.

6. Además de llevar una doble vida, comienzas a experimentar el sexo en otras dimensiones que te prometan más placer. Por ejemplo, participas de orgías, sexo con extraños, prácticas lésbicas y hasta sadomasoquistas.