¡PERDIÓ EL BOXEO, GANÓ CHOCOLATITO!

ROUND TRECE. EN UNA GOTA

@RogerTrujilloJr (Marzo 19/ 2017. USA.)

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo, y más la piedra dura porque esa ya no siente, diría Rubén después de lo visto anoche en New York. Y es que “no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo”; más aún cuando eres víctima de un despojo carroñero.

Tres cegatos llamados: Glenn Feldman, Julie Lederman y Waleska Roldan confabularon para armar una puntuación tan falsa como billete de tres dólares, en un combate que jamás existió. 19,000 mil pares de ojos y la rechifla enconada de igual número de gargantas agitadas, rechazaron una falacia de proporciones oscuro-titánicas para el boxeo, atestiguando una decisión absurda, como negar la ley de la gravedad.

¡No hay dudas, no!; ni una sola una palabra de esa frase cabe en mi cerebro. Román Chocolatito González fue el legítimo ganador aún después de la caída. Se levantó para ajustar cuentas, consiguiendo no sólo superar al asiático en puntos, sino también sobrevivió a dos cortes. Uno en la ceja y otro en el cuero cabelludo producto de reiterados cabezazos que ningún referí hubiese permitido, excepto este señor de nombre impronunciable por su mariscal idiotez. Él avaló con su indiferencia frente a la reiterativa acción del tailandés lo cutre, y salpicó de cieno la brillantez del nicaragüense.

Yo vi ganar a Chocolatito, lució inmenso, calmando las tempestades del embravecido Rungvisai. Después de verlo danzar entre brasas y crecer contra las adversidades de una pelea tan agitada como el mar huracanado, tengo la certeza que es el mejor boxeador que toda pupila puede observar hoy día.

Solo Argüello contra Mancini o Alí vs Fraizer en Manila y unas poquísimas peleas más se codean con la que hizo Román ayer en el Madison. El video lo atestigua, mejor factura que esa para certificar lo ocurrido no existe.

Verla nuevamente solamente ensalza a González y oscurece un deporte tan escalofriante y bello a la vez. Algo así como lo que describe Shakespeare del amor: ¡Oh amor poderoso!, Que a veces hace de una bestia un hombre, y otras, de un hombre una bestia”.

Queda abierta la revancha para el efecto business de HBO y una cicatriz colgando en el sentimiento popular que se abre para convertirse en herida sin la tentación de olvidar un episodio que pinta de azabache al boxeo.

Arruinaron el récord perfecto de Chocolatito, más no su grandeza que sigue intacta como la de Russell Crowe interpretando a Máximo en ”El Gladiador”. Román volverá, estoy seguro que volverá, ¡tan agudo como cuchillos de faquir!

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