Descubre cuál es la mejor alimentación contra la diabetes

La alimentación es un pilar fundamental para mantenernos sanos y fuertes. Una buena alimentación es necesaria para combatir multitud de enfermedades y problemas de salud, y por supuesto, entre ellas está la diabetes. La diabetes es una enfermedad de carácter crónico que afecta a multitud de personas en todo el mundo. Un mal control de la misma puede acarrear consecuencias en la salud de la personas, tales como: enfermedades cardiacas, ictus, daño en los riñones, glaucoma, pie diabético…

En la diabetes juega un papel importante la alimentación. Todos sabemos que la mejor manera de luchar contra ella es reduciendo la cantidad de azúcar en la dieta, pero no sólo es eso. Debemos tener presente que existe azúcar en muchos alimentos que ingerimos diariamente y que su alto contenido en azúcares nos pasa desapercibido, como los refrescos o la bollería industrial. De igual modo, un exceso de grasa en la dieta o una baja ingesta de fibra, son igualmente importantes. También existen alimentos que debemos evitar y otros que nos protegen. Una buena alimentación te ayudará a luchar contra la diabetes y reduce la probabilidad de padecerla, descubre cómo hacerlo.

La importancia de la alimentación contra la diabetes

La diabetes se produce cuando el páncreas no produce suficiente insulina o nuestro cuerpo no tiene la capacidad de utilizarla de manera eficaz. La insulina es una hormona que permite el paso de la glucosa (azúcar) de la sangre a las células del organismo, dónde es utilizada en forma de energía para su funcionamiento. Si este proceso no se produce, el azúcar que ingerimos a través de los alimentos se acumula en la sangre, dañando nuestro cuerpo.

No existe una alimentación específica para la lucha contra la diabetes, pero lo que comemos está íntimamente relacionado con la cantidad de azúcar presente en la sangre. De manera que elegir los alimentos de manera responsable ayudará a controlar el nivel de glucosa en la sangre. Tanto para las personas diabéticas como para aquellas que sólo quieren prevenirla, la mejora alimentación es aquella que está formada por: entre un 40-60% de hidratos de carbono, un porcentaje igual o menor al 30% de grasas y un 20% de proteínas. Además de ser baja en colesterol, sal y azúcar.

Los expertos avisan que es igualmente importante el control del sobrepeso y/o la obesidad. Un exceso de peso, especialmente en la zona del perímetro abdominal aumenta el riesgo de desarrollar diabetes, además de otras patologías igualmente importantes como el colesterol o enfermedades cardiovasculares. De modo que unir el ejercicio físico regular a la alimentación es igualmente importante.

Consejos de alimentación contra la diabetes

Pequeños cambios en nuestra alimentación diaria son más eficaces y a la larga más rentables para luchar contra la diabetes, que seguir dietas estrictas o hipocalóricas. Las dietas nuevas que están de moda no han demostrado ningún valor efectivo a largo plazo, no caiga en ese error. Lo que recomiendan los endocrinos es realizar cambios duraderos, en vez de buscar soluciones rápidas. Se aconseja incorporar algún cambio nuevo cada semana.

– Las porciones de alimentos con un alto contenido en grasa o calorías deben reducirse, un buen truco para ello es servir la comida en un plato pequeño, de ese modo engañará al ojo.

– Dedique alrededor de 20 minutos para comer, coma despacio de modo que el organismo sienta la sensación de plenitud. Si se come con prisa o sin tomarse tiempo para disfrutar la comida, es más posible que comamos con ansiedad ingiriendo más alimentos de los que necesitamos.

Seguir un horario de comidas es muy útil para evitar darnos atracones o comer entre horas.

– Se debe limitar la ingesta de alcohol, puesto que las bebidas alcohólicas contienen un alto número de calorías.

– Si debe comer en el trabajo, lleve su propia comida desde casa, para evitar tentaciones y caer en malos patrones alimenticios.

– De igual modo intente cocinar en casa usando especias y edulcorantes naturales como la miel, para dar sabor a la comidas, evitando así añadir una cantidad extra a los alimentos de azúcar o sal.

– Leer y comparar las etiquetas de los alimentos cuando vaya al supermercado es muy importante.

Sigue una dieta sana y equilibrada

Reducir el azúcar que añadimos a los alimentos que comemos diariamente no es suficiente, pues debemos ser conscientes de la cantidad de azúcares que comemos al día, se ha calculado que esta cifra se acerca al equivalente de 25 cucharaditas de azúcar. Y es que gran parte de los azúcares que ingerimos en nuestra dieta provienen de bebidas azucaradas, zumos envasados, refrescos, galletas, snacks, chocolates, postres, bollería industrial, dulces, gominolas… Por lo tanto, reducir o eliminar el consumo de estos alimentos es tan importante como bajar la cantidad de azúcar que tomamos con el café, por ejemplo.

La principal directriz que debemos seguir es reducir el consumo de azúcar, pero a pesar de su importancia, se ha descubierto que no es suficiente para luchar contra la diabetes. Los alimentos con alto contenido en harinas refinadas como el pan blanco, cereales comerciales, arroz blanco o bollería, son igual de dañinos. Éstos se deben sustituir en la dieta por alimentos con un alto contenido en fibra o menos refinados. Son ejemplos de este tipo: arroz integral o panes de cereales menos refinados como los de avena, centeno o la quinoa. Estos alimentos están compuestos por nutrientes que se digieren y metabolizan mejor por el organismo, a la vez que ayudan a calmar el apetito al generar una mayor sensación de saciedad.

La fruta aporta azúcar al organismo, por tanto debemos controlar el consumo de aquellas que más azúcar tienen como son: coco, plántanos, uvas, naranjas, mandarinas, sandía, mango… Cuanto más madura es la fruta más alto es su contenido en azúcar. En cualquier caso el azúcar obtenido de esto alimentos es menos perjudicial que el de otros alimentos. Sí es importante no consumir la fruta con azúcar añadido, como sería la fruta confitada, fruta disecada, confitada, mermeladas, zumos industriales…

El uso de edulcorantes artificiales es en ocasiones controvertido, pues a pesar de que algunos nutricionistas los recomiendan, existen otros que defienden resultados de estudios que aseguran que ocasionan efectos secundarios para la salud. En cualquier caso, lo mejor es un uso responsable, no abusando de ellos y utilizándolos como únicos sustituto del azúcar refinado. El uso de edulcorantes basados en fructosa no debe engañarnos, pues la fructosa aunque de forma más lenta, también aumenta las cifras de glucosa en sangre.

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