Besos eróticos que le puedes dar a tu pareja para hacer del sexo algo diferente

Beso tántrico: El tantra es una práctica milenaria en los pueblos de la India que enseña a emplear el sexo como una vía para la iluminación espiritual. Sus ideas han encontrado una fuerte repercusión en occidente como una búsqueda para incrementar el placer carnal y experimentarlo de manera más intensa.

¿Cómo se consigue un beso tántrico? Debe existir una completa alineación entre los sentidos del gusto, tacto y olfato en perfecta sincronía con las emociones. Este beso es algo más que el simple acto de juntar los labios:

los amantes deben estar relajados, mirarse atentamente y comenzar de manera lenta la exploración de sus labios. Las caricias deben ser íntimas, suaves y transmitir al otro el deseo imperante de su cuerpo. Su respiración debe ser suave, controlada y coordinada. Por medio del gusto, los amantes deben explorar la boca del otro, probar su saliva y jugar con sus lenguas. Gracias a este beso, el cuerpo experimenta el supremo placer, pues los chakras se alinean mediante el intercambio de energías entre los amantes.

Beso oculto: Antes o después de iniciar su euforia sexual, abre las piernas de tu amante y besa con suavidad sus muslos. También los puedes recorrer con la lengua para que el placer sea doblemente satisfactorio. En el caso de los hombres, pueden usar su pene como aditamento para recorrer los muslos de él o ella, lo cual le confiere una carga erótica muy grande al momento.

Beso secreto: Acércate al oído de tu amante diciéndole que tienes algo importante que decirle. Comienza a susurrarle lo que piensas hacerle en el momento en que lleguen a casa. Combina tus palabras con pequeños besos detrás de sus orejas y jadeos que enciendan el cuerpo de tu amante.

Beso explorador: Haz de tu lengua la herramienta perfecta para explorar con ternura y suavidad los labios y la boca de tu amante. Realiza algunas pausas para dejar respirar a tu pareja y para que tú tampoco te sofoques. Que el único sofocamiento sea cuando los dos lleguen al clímax.

Beso combinado: Besa los labios de tu amante de manera apasionada, usando al mismo tiempo las manos para excitar su cuerpo por completo: acaricia con toques suaves su cintura y espalda, apenas rozándolas. Sentirás su estremecimiento total cuando notes el sonido de sus jadeos y la manera en que su cintura y caderas convulsionan de placer.

Beso fiero: Besa con suavidad, con energía, con la lengua, sin ella… combina todas las formas de hacerlo dado un toque final lleno de sensualidad y erotismo: una mordida en los labios inferiores. Esto despertará la excitación en tu amante en pocos segundos.

Beso en la yugular: El cuello es una de las zona erógenas más sensibles del cuerpo. Ataca con tu boca esta parte de la anatomía humana para conseguir que tu pareja se derrita de placer. Especialmente sensible es la nuca y la zona debajo de las orejas. Puedes hacer un amplio recorrido hasta llegar a la parte media de los omóplatos.

Beso en la espina dorsal: Prácticamente toda la espalda es una constelación de puntos sensibles en los que vale la pena hacer un recorrido exhaustivo con nuestros labios. Para tu amante será en extremo erótico estar totalmente sometida a tu control.

Pasea tus labios y lengua desde los omóplatos hasta la cadera de ella o él. Satisfacción garantizada cuando llegue al orgasmo.

¿Cual prefieres probar?

 

 

 

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *