El ingenioso niño que vende empanadas en Acapulco que le dijo ‘no, gracias’ al multimillonario Carlos Slim

Francisco “Paco” Orihuela se imagina que en el futuro se verá a sí mismo como aquel niño que “vendía con un poco de actitud, que hacía algo diferente que los demás”.

Paco es un adolescente de 15 años que vive en el balneario de Acapulco, en el sur de México, y que de manera súbita se ha convertido en una de las personas más populares de México.

La razón es un video en que se aprecia su formidable manera de vender empanadas y que llamó la atención de millones de personas e incluso hasta la empresa de Carlos Slim, uno de los empresarios más ricos del mundo.

“Se le plantea garantía previa de la venta para así posteriormente poder cerrar un trato convincente por las dos partes. Si usted degusta la calidad de estas empanadas y no es lo suficientemente buena para satisfacer las necesidades de sus paladares, a continuación habría una devolución completa e inmediata de su dinero”, le dice a sus clientes.

“Podría llegar a su lugar de residencia platicando que ayudó a un empanadero que vendía con un poco de actitud, que hacía algo diferente de los demás”.

El video, grabado por dos de sus clientes el 23 de octubre, ha sido reproducido más de 13 millones de veces y compartido por unas 500.000 personas en Facebook, además de que en YouTube acumula millón y medio de reproducciones.

pacoExplicó que vende empanadas “porque es un producto original y además es la receta de la abuela, para gente de caché, de buenos paladares”.

Desde pequeño me gustaban mucho las ventas, llegaba a llevar a la primaria bolsas de dulces, sándwiches o en la colonia vendía salsa. Siempre me gustó, desde chiquito me gustaba ganar dinero”.

Su exitoso sistema de ventas ha llamado la atención de la prensa en México y otros países de Hispanoamérica, pero también de uno de los “pesos pesados” de los negocios en México.

El “No” a Slim

Luego de que se volvió tan popular su video, la firma del multimillonario mexicano Carlos Slim buscó a Paco para ofrecerle una beca para sus estudios y plantearle más oportunidades.

Como pocos comerciantes ambulantes en Acapulco, tiene una estrategia de venta individualizada.

“Veo a cada cliente y digo: ‘Bueno, si a este cliente le ofrezco así’ y lo analizo”, explica Paco.

“Le voy a dar este speech (discurso) que lo convenza, que esté adaptado hacia él. Y pues a la gente le da risa la actitud o el empeño que le meto y me compra. Ahí era cuando yo cierro la venta”.

“Would you like buy empanadas for snack?”, dice Paco a sus clientes de habla inglesa, “Vous pensez que la persévérance mène au succès?”, insiste cuando sus clientes del francés se hacen los duros.

Paco asegura que ya tiene frases en portugués, alemán, italiano, ruso y hasta árabe, aunque le falta practicar ese último idioma.

La “actitud” es el medio

Este joven de 15 años no necesita que aportar dinero a su casa ni algo parecido, “más que verlo como un trabajo, me divierto y me la paso bien”, dice.

Debería estar cursando el tercer año del nivel secundario, pero no asiste a la escuela regular, sino que sigue un método de enseñanza en casa y presenta exámenes de equivalencia.

Su madre, Aurea, asegura que cuando Paco estaba en la primaria tenía un aprendizaje muy rápido que lo llevó a presentar exámenes de niveles superiores al de su edad, por lo que finalmente eligió estudiar por su cuenta.

“He sido educado por mi madre y su esposo al más puro estilo de los 70. Ellos me han inculcado los valores, el buen gusto y el amor a todo lo que hago”, dice Paco.

 

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *