Declaran responsable por la muerte del cantautor Víctor Jara a un exmilitar de Pinochet

Una corte federal de Estados Unidos decidió este lunes que un exoficial de Augusto Pinochet fue el responsable del asesinato del cantautor chileno Víctor Jara hace cuarenta años, y ordenó el pago de 28 millones de dólares como indemnización a la familia.

El veredicto se da luego de que una serie de evidencias y testimonios fueran presentados en el juicio civil que se desarrolló en Orlando, Florida, desde mediados de junio contra el exoficial chileno Pedro Pablo Barrientos Núñez. El exmilitar era señalado por torturar y haber dado el tiro de gracia a Jara durante los primeros días de la dictadura de Pinochet (1973-1990).

El 12 de septiembre de 1973, un día después del derrocamiento de Salvador Allende, el músico folclorista fue arrestado junto a unas 5,000 personas, entre políticos, intelectuales y seguidores del depuesto presidente. El cantante falleció cinco días después en el Estadio Chile –bautizado Víctor Jara– tras ser acribillado.

Según los medios, este lunes Barrientos, de 67 años, se mantuvo inmóvil durante la lectura del veredicto en un juicio que duró ocho días –y terminó dos días antes de lo previsto– donde el jurado solo podía decidir sanciones monetarias. Al salir de la sala, se negó a hablar con los periodistas, pero su abogado, Luis Calderón, aseguró que evaluarán una apelación.

Mientras, la viuda del artista, Joan, de 88 años, y sus dos hijas, Amanda Jara y Manuela Bunster, se mostraron llorosas de alegría. “Hoy fue por Víctor”, dijo la esposa. “Ésta es la primera señal de justicia en este caso y ocurrió aquí en Estados Unidos”.

La familia de Jara ahora espera que el veredicto de este lunes reactive la petición de extradición de Barrientos a Chile –solicitada a EEUU en 2014–, donde también enfrenta cargos criminales.

“Esperamos que el gobierno estadounidense tome nota del pedido chileno de extradición”, dijo Kathy Roberts, abogada del Centro de Justicia y Responsabilidad (CJA, por su sigla en inglés), una organización de derechos humanos que presentó la demanda de la familia en 2013.

El proceso

El abogado del caso, Charles Dixon Osburn, compartió con Univision Noticias un documento en el que se enumeran las pruebas que acompañaron este proceso judicial. Entre ellas, el certificado de defunción del cantante y los reportes de autopsia realizados en 1973, así como informes antropológicos y forenses hechos por expertos en 2009, imágenes de la exhumación del cuerpo, canciones de Jara, fotos del estadio y distintos testimonios de la viuda y sus hijas.

El juicio que culminó este lunes se dio luego de una demanda civil contra el exmilitar que fue interpuesta por el CJA y los familiares del cantante en septiembre de 2013. La querella sostuvo que Barrientos fue responsable por la tortura y ejecución extrajudicial de Jara; asegura que fue Barrientos quien descargó al cantante un tiro mortal en la nuca y que, luego, sus subordinados le habrían disparado al menos otras 40 veces más en el cuerpo.

En 2009, uno de los militares que siguieron sus órdenes, el soldado José Adolfo Paredes, lo identificó en un testimonio dado a la justicia chilena como quien dio a Jara ese tiro de gracia en la cabeza. Más tarde, en diciembre de 2012, el juez que lleva el caso en Chile, Miguel Vázquez, acusó a Barrientos de homicidio calificado. Mientras todo esto pasaba, la prensa reportaba que el exmilitar llevaba una vida discreta en la ciudad de Deltona, al centro de Florida.

Hasta el momento, once exoficiales de Pinochet han sido procesados en Chile por la muerte de Jara, pero Barrientos es señalado como el principal responsable.

El asesinato del trovador es considerado una de las pruebas más emblemáticas de las violaciones de derechos humanos durante la dictadura de Pinochet, que dejó más de tres mil muertos.

Durante su detención, con las manos heridas tras las palizas, Jara escribió a lápiz sus últimos versos, titulados “Somos cinco mil”, y entregó esa libreta a uno de sus compañeros. “¡Cuánta humanidad/ con hambre, frío, pánico, dolor/ presión moral, terror y locura!/Seis de los nuestros se perdieron/ en el espacio de las estrellas./ Un muerto, un golpeado como jamás creí/ se podría golpear a un ser humano./ Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores/ uno saltó al vacío/ otro golpeándose la cabeza contra el muro/ pero todos con la mirada fija de la muerte”.

Fuente: Univision Noticias

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